La Secretaría de Cultura presentó una estrategia orientada a fomentar la lectura en todos los sectores de la población, con énfasis en la formación de audiencias, el acceso equitativo a contenidos y el fortalecimiento de redes de promoción cultural.
Ciudad de México. La Secretaría de Cultura anunció la implementación de una serie de acciones encaminadas a consolidar una “república lectora”, un concepto que busca fortalecer el hábito de la lectura entre la ciudadanía como un motor de desarrollo cultural y social.
Durante la presentación de la estrategia, funcionarios y especialistas destacaron que la lectura no es sólo una práctica individual, sino una herramienta que puede fortalecer el pensamiento crítico, la cohesión social y el acceso a oportunidades educativas y culturales. En ese sentido, se subrayó la importancia de crear condiciones que faciliten el acceso a los libros y otros contenidos escritos en diversos formatos.
Entre las acciones planteadas se encuentran programas de fomento a la lectura en escuelas, bibliotecas, espacios comunitarios y plataformas digitales, así como el impulso a la producción editorial local y la capacitación de promotores culturales y mediadores de lectura. Estas iniciativas buscan atender tanto a zonas urbanas como rurales, con especial atención a poblaciones con menor acceso a infraestructura cultural.
Se informó que se trabajará de manera coordinada con autoridades educativas, librerías, asociaciones civiles y colectivos culturales para multiplicar las oportunidades de acercamiento a la escritura, la lectura y la apreciación literaria en todas sus manifestaciones. También se contempla el uso de tecnologías digitales para ampliar la cobertura de materiales y actividades lectoras.
La estrategia de la Secretaría de Cultura se enmarca en la idea de que una sociedad con altos niveles de lectura está mejor preparada para participar activamente en la vida democrática, comprender fenómenos complejos y desarrollar proyectos colectivos que impulsen el bienestar general.
Autoridades destacaron que la consolidación de una “república lectora” implica un compromiso a largo plazo que requiere inversión, colaboración interinstitucional y el apoyo de diversos actores sociales para generar una cultura viva alrededor de la lectura.
