Diálogo entre dos poemas
Este poema lo escribí durante la Pandemia, en un taller que organicé con mis compañeros de trabajo, José Mario Martín Flores, Brianda Domecq y Martha Cerda, entre otros. Nos divertíamos muchísimo haciendo ejercicios que se nos ocurrían. Este fue uno de pareos, con algún poema que nos gustara. Yo elegí “Shakespeare”, de Pita Amor. Respiren hondo y sitúense… ¡Hace seis años de la Pandemia! ¿En dónde caben seis años con sus días y sus noches, completitos…? Son 2193 días con sus 2193 noches… ¡Va! Cuando lean el de Pita, espero que sean indulgentes con el mío.
Chécspir, c’est moi! (Hoy le pondría Chéspiro o Chéquesemuá)
(Inspirado por el poema titulado “Shakespeare” de Guadalupe Amor.)
De Aldonza… ¡qué pinto yo!
Ni con Cervantes de ayo.
Con tu perdón, mi buen Chécspir,
si de genial me das fallo,
es porque es cierto y no callo.
Aquí el catálogo doy
de muchas que sí me inspiraron
a ser esa que yo soy
-aunque el canon no libraron-.
Penélope tejedora,
tirando a perfeccionista;
del tema me hice doctora,
Odiseo no me despista.
Como Antígona, temeraria,
en tu patio, Amparo, al cierzo,
con Bernarda Alba, estrafalaria,
a tu huésped me lo tuerzo.
Rebeca Buendía, con mueca;
Susana San Juan, soez;
mi Romelia a Román le trueca,
el secreto de su viudez.
Santa, sí, nada me ha dado,
no estires la imaginación,
cual la Doloritas Preciado
de Comala fui secreta pasión.
¿La Rosita de mi corrido?
¡De bala no pereció!
Hipólito lanzó el vahído,
pues la pistola soltó.
A Isabel Moncada elude,
que de última piedra no fui;
en mi Ixtepec, all inclusive,
una ciudad construí.
Aquí la casa fue azul,
Frida aportó la paleta.
Debajo del abedul
se ha apagado mi tableta.
Aquí la casa fue azul,
Frida nos dio la receta.
En un retablo muy cool
todas vamos de esqueletas
y, de colada, Antonieta.
Mayo, 2020
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He aquí el poema de la poeta inspiradora:
Shakespeare
Shakespeare me llamó genial
Lope de Vega, infinita
Calderón, bruja maldita
y Fray Luis la episcopal
Quevedo, grande inmortal
y Góngora la contrita
sor Juana, monja inaudita
y Bécquer la mayoral
Rubén Darío, la hemorragia;
la hechicera de la magia
Machado, la alucinante
Villaurrutia, enajenante
García Lorca, la grandiosa
y yo me llamé la Diosa.
Guadalupe Amor
