Xalapa, La Encantada

Sus antiguas calles llevaban nombres muy pintorescos, hoy desaparecidos, como el Callejón del Obispo, Callejón de la Calavera, Callejón del Perro, Calle de Jesús te Ampare, etc. Sus escarpadas y sinuosas callejuelas han sido remozadas con pasos a desnivel y puentes, así como avenidas y calzadas que rematan en floridas glorietas.

Veracruz, situada en la vertiente norte del Cofre de Perote, al sur del cerro de Macuiltépec (cinco cerros), en terreno accidentado, entre las cuencas de los ríos Actopan y La Antigua, se encuentra enclavada a 1,427 mts. sobre el nivel del mar, en esa región que no pertenece a las costas cálidas tropicales, ni a la fría y árida zona montañosa de los magueyes. Su clima provee un florecimiento perenne, lluvias abundantes combinadas con un cielo azul intenso y suaves temperaturas. Los antiguos viajeros expresaron su admiración por la intensa variedad de aromáticas flores que allí se aprecian.

   A la llegada de los españoles había en el sitio cuatro pueblos indígenas: Xalitic, Techacapan, Tlalmecapan y Tlalnehuayocan. Moctezuma Ilhuicamina en 1547 y Axayácatl en 1467 los incorporaron al imperio azteca con el nombre común de Xalliapan. Cortés pasó por el lugar la mañana de 17 de agosto de 1520, y más tarde los frailes franciscanos levantaron un templo-fortaleza donde hoy se encuentra el Parque Juárez. 

   Se celebraba en Xalapa una feria anual para comerciar con los productos que llegaban de ultramar en su camino a México, que duraba de dos a tres meses. Se estableció en 1718 y concluyó en 1778. Allí se vendían también, en la feria, los esclavos negros que se traían del África por vía de la ciudad de Veracruz.

Créditos a quien corresponda

   Alberga numerosos edificios que incluyen la Catedral, el templo de San José, de estilo colonial, donde fueron bautizados, entre otros, Sebastián Lerdo de Tejada y Antonio López de Santa Anna. Dignos de visitarse además, son El Calvario, la iglesia de los Corazones, el Beaterío, Santiago, La Piedad, y otros más.

Créditos a quien corresponda

   Sus antiguas calles llevaban nombres muy pintorescos, hoy desaparecidos, como el Callejón del Obispo, Callejón de la Calavera, Callejón del Perro, Calle de Jesús te Ampare, etc. Sus escarpadas y sinuosas callejuelas han sido remozadas con pasos a desnivel y puentes, así como avenidas y calzadas que rematan en floridas glorietas. Con menos de medio millón de habitantes, aún tiene la medida precisa para conservar un sabor provinciano. Sus arbolados parques y floridos jardines culminan en arbolados parques y floridos jardines. Son notables sus árboles de liquidámbar cuya resina fumaba el emperador Moctezuma. Y entre sus centros culturales, destaca el Museo de Antropología y Arqueología, segundo en México de importancia. En él se pueden apreciar ejemplares de las culturas que florecieron en Veracruz, como la Olmeca, la de Remojadas, la Totonaca y la Huasteca. Sus inmensas salas tapizadas en mármol albergan las figuras principales en recintos cuyas paredes y techos de cristal las integran con los jardines circundantes.

   La Universidad tiene en sus campus y enormes edificios, un teatro, varias salas de espectáculos y de exposiciones, una Sinfónica y varias unidades de arte. Los planteles de educación se multiplican, así como los eventos culturales. En la planta baja del parque Juárez se halla el Ágora, no mal nombrada. Ya que a Xalapa se le ha nombrado la Atenas veracruzana.

Créditos a quien corresponda
María Luisa Herrera Casasús
María Luisa Herrera Casasús
Licenciada en historia de arte. Historiadora y escritora de los libros “Entorno mágico de la Huasteca”, “Raíces africanas en la población de Tamaulipas”, “Intento de colonización en la Sierra de Malinchen del actual territorio de Tamaulipas por don Benito Antonio de Castañeda, alcalde mayor de Pánuco y Tampico”, “Presencia y esclavitud del negro en la Huasteca” y “La colonización del noreste: Indios y encomenderos del siglo XVII”. Cronista de Tampico Alto. Colaboradora del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Desde 1980 es investigadora de la historia de la Huasteca durante la Colonia. En mayo de 2019 recibió la medalla Capitán Alonso de León en la ciudad de Monterrey, Nuevo León.
spot_img

Artículos Recientes

MÁS DEL AUTOR